Dirección: Miguel Rabaneda
Idea original: Miguel Rabaneda
Composición musical: Jandro Legido
Diseño y grafismo: Alejandro Rod
Técnico de iluminación y sonido: Jesús Torres
Fotografía: David Fernández Sabadell
Prensa, comunicación y distribución: Marea GlobalCOM
Producción ejecutiva: Miguel Rabaneda
Producción: Imaginatelon
Reparto: Miguel Rabaneda | Músicos: Jandro Legido

Miguel Rabaneda y Jandro Legido llevan dando vida a Teatro en bolas: un espectáculo minuciosamente improvisado desde hace ya 7 años y medio. Una obra que surgió de Talent Madrid y que sorprendió tanto a público como a jurado desde un primer momento. El pasado 2 de abril llegó a la Sala Lola Membrives del Teatro Lara, donde se mantendrá en cartel hasta el 11 de junio.

Un actor sin texto, un músico sin partitura, una obra sin dirección. Ésta es la esencia de Teatro en bolas. Un espectáculo músico teatral minuciosamente improvisado. En escena, la nada. Miguel Rabaneda y Legi intentarán cazar una primera idea entre el público, que inspire el montaje de la obra. En definitiva, no lo tienen muy claro.

Hay obras que te llaman la atención desde el mismo momento en que lees sobre ellas, incluso aunque no sean el tipo de espectáculo al que estás acostumbrado. Así fue como llegué a Teatro en bolas: a pesar de que se trataba de un tipo de obra que, de normal, hubiera desechado sin más miramientos. Ahora bien, en cuanto me informé sobre ella, me entró una curiosidad irremediable y supe que iba a tener que ir a verla con mis propios ojos para poder juzgarla como se merece.

De esta manera, el pasado 16 de abril me encaminé hacia el teatro, apartando todos los prejuicios que podría haber tenido sobre ella y con toda mi intención de disfrutarla de inicio a fin. Y es que desde que comienza hasta que termina, el espectáculo crea una atmósfera totalmente mágica en la que el público entra a formar parte del mismo de una manera de lo más privilegiadaTeatro en bolas está ahí para romper la cuarta pared. 

Un trabajo espectacular el de Miguel Rabaneda, que se come el escenario y hace que los espectadores estén totalmente atentos a su siguiente movimiento. Los riesgos que se corren en este tipo de espectáculos son bastante grandes, sobre todo si pensamos en el ritmo del mismo, pero ahí está Miguel Rabaneda para demostrarnos todo lo contrario: el ritmo de la obra no decae en ningún momento, impidiendo que el público desconecte de aquello de lo que está siendo testigo.

Se trata de una obra que te deja sin palabras no sólo por la manera en que se ha incorporado un ejercicio de improvisación en el que se demuestra un trabajo increíble, sino también por la sobresaliente capacidad del actor para terminar hilando todos y cada uno de esos ejercicios ante los que el público cae rendido de una manera casi imperceptible. 

Fue Kike Eizaguirre el encargado de sustituir a Jandro Legido en la función a la que pude acudir, pero he de admitir que hubo algo que me sorprendió sobremanera: su coordinación con Miguel Rabaneda era brillante, acompañándolo a través de su música de una manera espléndida. Parecía como si llevasen trabajando juntos durante todos estos años, creando momentos de lo más asombrosos dentro de la sala.

No sorprende, en definitiva, el gran éxito de Teatro en bolas, un espectáculo en el que sobre todo prevalece el gran cariño que Miguel Rabaneda demuestra hacia el teatro, al que hace un homenaje de lo más especial que todos aquellos que pasen por la sala Lola Membrives no podrán olvidar.